Aborda los retos del mundo laboral
Más allá del buen gusto y la elegancia de los vestuarios, El Diablo Viste a la Moda 2 deja profundas reflexiones, como la importancia de ser resiliente en un mundo laboral con una acelerada transformación digital que exige nuevos modelos de trabajo.
Dos décadas después, esta secuela aborda un poder femenino diferente: ya no se trata de perfección o control absoluto; ahora habla de una capacidad de reinvención sin desconectarte de tu interior o de tu humanidad, coinciden psicoterapeutas.
Andrea Sachs (Anne Hathaway) es más segura, consciente de sí misma, y es el ejemplo de una profesionista con ambición que aprovecha una oportunidad no esperada para sacarle provecho, pero siempre intentando ser congruente con sus valores.
Mientras que la icónica Miranda Priestly (Meryl Streep) sorprende por su vulnerabilidad, reflejando a una sobreviviente que se ha mantenido al frente de una industria a un alto costo emocional.
Aunque Andy es periodista y Miranda, directora de una revista de moda, son personajes cercanos con los cuales muchas personas se sienten identificadas en otras profesiones, indican especialistas en cine y psicología.
¿Qué lecciones deja la continuación de esta historia, dirigida por David Frankel, que marcó un hito en la cultura popular cautivando a generaciones?
LA CLAVE: REINVENTARTE
La resiliencia no se trata de aguantar todo, como lo mostraron los personajes de la película en 2006, sino de aprender a adaptarte a las circunstancias, cambiar de rumbo y reconstruirte tras una caída, explica la psicóloga y psicoterapeuta María Mendiola.
Andy es ahora una periodista consolidada en los inicios de sus 40, que debe aceptar que no siempre sucede el plan deseado.
“Ella aprende que reinventarse no significa traicionarse”, dice Mendiola. “Porque muchas veces pensamos que cambiar de camino es porque te equivocaste o fracasaste, cuando en realidad no hay de otra en estos tiempos.
“Cambiar de camino en realidad es una forma de evolucionar y de enfrentarte a una supervivencia emocional: aprender a sobrevivir emocionalmente en este mundo laboral tan cambiante”.
Volver al mismo lugar de años atrás, añade, no significa un retroceso si te presentas siendo una nueva versión de ti.
Lorena Morales, psicóloga clínica y psicoterapeuta, destaca que Andy logra resignificar las circunstancias y usa la creatividad para construir sentido en escenarios no elegidos. No se paraliza ante la frustración.
“Hoy vemos con frecuencia una baja tolerancia a la frustración, tanto en lo personal como en lo laboral”, señala Morales. “Muchas veces, ante la incomodidad, se abandona el proceso rápidamente.
“Andy representa lo contrario: aunque no era su trabajo ideal, decide comprometerse, adaptarse y encontrar formas de transformar esa realidad en algo significativo”.
Algo muy poderoso del personaje, señala Morales, es que mantiene su frescura y optimismo en la adversidad, lo que resulta esperanzador.
La película lanza un mensaje para aprender a vivir en el mundo como es, agrega, no como quisiéramos que fuera.
MUJERES REALES
El Diablo Viste a la Moda 2 ya no muestra a mujeres exitosas frías, como durante mucho tiempo se hizo en el cine. Ahora pueden cometer errores, tener inseguridades, crisis o ansiedad.
“Esto resulta especialmente relevante hoy: la vulnerabilidad ya no se contrapone con la fortaleza, sino que la humaniza”, indica la psicoterapeuta Morales.
El personaje de Miranda, agrega, nos recuerda que cada elección implica renuncias.
“En su caso, priorizó su carrera sobre su vida personal, lo cual tiene un peso emocional, aunque no necesariamente un arrepentimiento”, dice.
En este choque entre lo viejo y lo nuevo, Miranda ya no puede sostener el mismo poder autoritario de hace 20 años, porque las generaciones más jóvenes han impulsado una transformación en el entorno laboral.
Para la psicóloga Mendiola, también especialista en medios de comunicación y cine, la gran lección que deja este personaje es que el liderazgo basado únicamente en la exigencia y en el control siempre pasa factura.
“La película también dialoga con una realidad muy actual: el agotamiento emocional de las mujeres y lo cansado que es sostener múltiples roles al mismo tiempo”, indica.
“Retrata la presión contemporánea que es pretender ser extraordinaria en todos los aspectos de la vida y declara que eso es insostenible”.
La guionista y crítica de cine Janett Juárez apunta que la historia deja clara la importancia de encontrar un equilibrio entre adaptarte a lo actual, pero sin convertirte en algo que no quieres.
“Es ese mensaje de: ‘No pierdas tus principios, aunque tengas que sobrevivir a esta industria que a veces te exige que los pierdas'”, comenta Janett.
¿POR QUÉ HA CAUTIVADO A GENERACIONES?
La búsqueda del reconocimiento, de la identidad propia y del sentido personal, así como el deseo de encajar y alcanzar metas, son aspiraciones con las que todas las generaciones, en cualquier entorno, pueden verse reflejadas, coinciden las especialistas.
Esta secuela muestra a los personajes más profundos y humanos; pasa la prueba del tiempo porque aborda reflexiones que siempre van a estar vigentes, indica Juárez.
Para la psicoterapeuta Morales, el mundo de la moda resulta profundamente atractivo, pero lo que realmente conecta es lo que hay detrás: la fragilidad humana bajo la perfección aparente.
“Esa dualidad, entre la imagen y la realidad, genera identificación en distintas edades”, señala.
“Todos, en algún momento, hemos sentido la presión de sostener una imagen. La historia invita a cuestionarla y a reconectar con lo auténtico”.
Publicado en la sección Vida del periódico El Norte el 3 de mayo de 2026.
